Labios muertos
La curva de unos labios rosados que brillan delicadamente de forma natural, invitadora, con las comisuras terminando en hoyuelos estirándose hacia arriba en una sonrisa tierna. Pero su encanto comienza mucho antes, en aquella barbilla respingada, continuando hacia su nariz pequeña, hacia sus mejillas pálidas y pómulos intensos. Luego los ojos. Sus ojos. Te atraviesan, van hacia lo más profundo hasta que te tienen atrapado desde dentro, te dan vuelta el interior con su brillo hipnótico, hacen explotar tus terminaciones nerviosas hasta que tienes erizado cada vello del cuerpo. No puedes evitarlo, de pronto todo comienza a llamarte la atención: su piel, su cabello lozano, la forma en que se mueve. Su mirada, que reboza inocencia, dulzura, como si desconociera lo que te está haciendo, porque es innato, no hay más que hacer que sumergirte. Es hermosa, porque está cargada de sentimiento, es el hielo que arde de frío después de sostenerlo mucho tiempo. Porque es calor y frío, placer y dolor....